Don Leopoldo Miranda es un viejito gruñón, lisiado y millonario que, al borde de la muerte, detesta la idea de quedar su fortuna en manos de la odiosa Rafaela. Por evitarlo, decide casarse con la joven que un día se le aproxima para venderle flores. Ella es Rina, una joven pobre y jorobada. A los 17 años, Rina queda viuda y millonaria. Rafaela, enfurecida, concibe un malvado plan parale quitarle la herencia: hace que Rina se opere la joroba y la casa con su hijo Carlos Augusto. Rina se enamora de su esposo, pero él la desprecia, ya que la compara con un gran amor que murió trágicamente a los pies del altar. A causa del trauma provocado por esta tragedia, Carlos Augusto quedó impotente. Pero la ingenua Rina le cura de su enfermedad. Queda embarazada y Rafaela intentará enloquecerla para quitarle su herencia y a su nieto. Solamente la bondad y el gran amor de Rina podrán combatir a su suegra y lograr que su esposo le devuelva su amor