Tras abandonar el zoológico, Barbapapá se refugia en la casa que le construyeron los padres de François. Sin embargo, en primavera, una triste melancolía se apodera de él. Preocupados, Jeanne y Edmond lo llevan al doctor Alcibiade, quien confirma que Barbapapá goza de excelente salud. /Barbapapa está preocupado, ya que la casa construida por Edmond y Jeanne les queda pequeña, ahora que Barbamama y Barbabébé han llegado a su vida. Necesitan un nuevo hogar, entonces François encuentra una encantadora mansión en la ciudad, la que quedará perfecta una vez que la reparen. Toda la familia se pone a trabajar y se prepara para mudarse, pero Mac Ravache, el empresario, decide demolerla para construir edificios de apartamentos.